Sobre los aceites esenciales

 

Los aceites esenciales son productos líquidos específicos de tejidos de plantas. Son mezclas fragantes de componentes fácilmente volátiles y lipófilos (solubles en grasas) que se sintetizan y metabolizan en las estructuras secretoras de las plantas. Los aceites esenciales suelen producirse de las especies de plantas superiores, como Asteraceae, Laminaceae, Rutaceae, Myrtaceae y Lauraceae.

Los aceites esenciales se obtienen generalmente de: raíz, tallo, hojas, flores y frutos de las plantas. Dependiendo de qué parte de la planta se obtiene el aceite esencial, hay diferentes tipos de aceite en una planta.

Es muy difícil normalizar los aceites esenciales para que tengan siempre el mismo color, sabor y aroma, puesto que estas propiedades del aceite son variables y dependen de los factores climáticos (temperatura, humedad, tiempo de recogida de la materia prima vegetal, etc.), del método de procesamiento y quimiotipo del aceite vegetal (dentro de una especie hay varios tipos de plantas). Si los aceites no tienen siempre la misma apariencia, eso es una prueba de que el producto es verdaderamente natural sin adición de colorantes, conservantes y aromas artificiales. La mayoría de alimentos que compramos en las tiendas tienen el mismo sabor, olor, aspecto y color estándar gracias a la adición de grandes cantidades de sustancias químicas que permiten la normalización de productos.

¡Nos hemos olvidado de que la naturaleza es infinitamente variada y la única fuente real de la energía vital para nuestro cuerpo!

Se estima que en el mercado mundial actual de aceites esenciales hay aproximadamente 95% de aceites sintéticos y sólo un 5% de aceites esenciales verdaderos y naturales que se obtienen exclusivamente por destilación al vapor de la planta. Es muy difícil de evaluar, basándose tan sólo en su aroma, si se trata de un aceite natural o artificial, por lo tanto, la calidad debe ser garantizada por el fabricante y el distribuidor de aceites. Un aceite natural y de buena calidad debe indicar – nombre de la planta, nombre en latín, composición, número de lote, fecha de vencimiento, tipo de cultivo y país de origen. Los verdaderos aceites terapéuticos deben tener una buena composición de componentes químicos, lo que se demuestra por un análisis especial – cromatografía de gases.

Los efectos medicinales de los aceites esenciales han sido conocidos desde tiempos antiguos en Egipto, Roma, Grecia y la India. Hoy en día, estos aceites se utilizan principalmente en productos cosméticos, farmacéuticos, en la medicina, perfumería, industria alimentaria y agricultura.

Los aceites esenciales se obtienen por destilación al vapor. Se necesitan grandes cantidades de materias primas vegetales para obtener una pequeña cantidad de esencia de la planta – aceite esencial. Para un litro de aceite de orégano se necesita aproximadamente ¡100 kg de hoja seca de orégano! Por lo tanto, los aceites esenciales son sustancias altamente concentradas que deben ser diluidas antes de su uso. Los aceites que se utilizan para diluir el aceite esencial se denominan aceites portadores o aceites base (aceite de oliva, de semilla de uva, de girasol…). Para un uso seguro del aceite hay que seguir siempre las instrucciones de uso y consultar a un profesional. Los aceites se usan comúnmente para: inhalaciones, masajes, lámparas aromáticas, cuidado facial y corporal y para el uso interno.

Cuando el aceite esencial se aplica por primera vez en la piel es necesario realizar un test en el pliegue del codo (sobre todo las personas con piel sensible). El test consiste en depositar en la piel una pequeña cantidad de aceite diluido en aceite portador (una gota) y si no aparece alguna reacción alérgica (enrojecimiento, prurito, erupción cutánea) durante las siguientes 24 horas, se puede seguir adelante con su uso.

Para el uso interno, el aceite se utiliza por la mañana en pequeñas dosis – diluir una gota en una cucharadilla de aceite de cocina. Si no hay ninguna reacción alérgica durante las siguientes 24 horas, se podrá consumir el aceite aumentando gradualmente el número de gotas según las instrucciones de uso. Se toma por la mañana para que, en caso de alergia, uno pueda contactar rápidamente al médico durante el día. Si una persona es alérgica a la planta, seguramente también será alérgica al aceite esencial de esa planta.

Los aceites esenciales no se utilizan durante el embarazo, la lactancia, en niños menores de tres años (algunos aceites no se utilizan antes de los 7-12 años de edad.), en la epilepsia, esquizofrenia, alteraciones hepáticas y renales graves, así como en trastornos de la deglución (si se trata del uso interno de aceites). ¡Los aceites que contienen mentol, alcanfor, 1,8 cineol no deben entrar en contacto con la cara de los bebés y niños pequeños, ya que pueden causar el Reflejo de Kratschmer- apnea (cese de la respiración) y un colapso general !!! Nunca use más de tres aceites esenciales al mismo tiempo para su uso interno y siempre haga una pausa entre consumos de al menos una hora durante el día. Siempre se debe hacer una pausa de 15 días a un mes después del consumo regular del aceite que tiene una duración de un mes.

Los aceites esenciales se conservan en pequeños frascos de vidrio oscuro, a baja temperatura y ocultos a los efectos de la luz solar. Estos aceites no se ponen rancios, pero sí se pueden oxidar y convertirse en una masa resinosa, especialmente si no se guardan de la manera correcta.

Hay que tener cuidado con los aceites esenciales y utilizarlos casi con respeto reverencial, ya que estas poderosas sustancias nos pueden ayudar a reestablecer el equilibrio y la salud, pero si abusamos de ellas, nos pueden causar más daños que beneficios. Tenga siempre en cuenta la siguiente frase: “Lo natural – significa no mucho“.

Dr. Med. Bojana Mandic